¿NOS HUNDIMOS...?  

¿Cuantas veces - a lo largo de mas de  40 años sobre el agua escuché  esta pregunta mientras estaba  navegando o en  las múltiples ocasiones que me la formularan mientras hacía mi trabajo en  el salvamento de  buques?  Aquella instancia en que el barco se  inundó a tal extremo, que llevó a sus  tripulantes a exclamar : ¡Nos hundimos! Voy a resumir a continuación el  listado de  equipos  e instalaciones  de bombeo que lo  impidió.

 Primero permitan que haga alguna apreciación  de lógica económica  sobre la aplicación del término que da  título y  confrontarla náuticamente   con  los principios de  hidrostática que hicieron  tan popular a  Arquímides:

En cualquier economía enferma se sabe que cuando “sale mas que lo que entra”  la crisis resultante  llevará inexorablemente al naufragio. Si aplicamos la lógica hidrostática en un casco  que flota libremente en el medio líquido veremos que;   “cuando entra mas agua de la que sale” , los tripulantes sentirán la misma presunción de irse al fondo. Es aquí donde la tradición náutica  resume en un dicho una señal clara del inminente naufragio;  en tan extrema situación “las ratas abandonan el barco”

Pero en la economía de hoy “irse al fondo” es vulgarmente  interpretado como: ir a pedir un poco mas de agua para mantener la  flotación equilibrada  incrementando lo que entra frente al volumen de lo que sale. No es claramente una solución genuina que pueda ser mantenida en el tiempo indefinidamente. Cuando se cierran los grifos de ayuda -al  uso que históricamente siempre nos tuvieron acostumbrados  los políticos que llevaron el timón; los habitantes-tripulantes comienzan a  ahogarse . Estudios fisiológicos  indican  que el primer síntoma notable de la deshidratación por sed antes de perecer es el delirio y consecuentemente la locura. Por lo tanto cualquier opinión que responda a un razonamiento multitudinario  en ese cuadro de locura, será inexorablemente una conclusión equivocada.

Siguiendo ahora el  análisis etimológico de la frase  anterior y  aplicando estrictamente los principios de la hidrostática;  “irse al fondo” es estar anunciando una crisis en la ecuación de equilibrio o, presagiando matemáticamente un  naufragio inminente.

En política y en  economía -durante todas las crisis sistémicas con las que siempre ha convivido la Argentina,  los candidatos a tomar el timón  han acudido- para hacer  mas patético el cuadro de situación y solicitar el favor de nuestro voto-  a la  dantesca figura  del “barco país” navegando en una gran  tormenta y;  a la  mediática presencia del “piloto experimentado”  que se nos ofrece (desinteresadamente ?) para sortearla. Casi nunca tuvimos en cuenta  al estudiar esas ofertas  que, en el puesto de comando “inevitablemente  todos los candidatos se marean”  pero no quieren dejar el timón o la caña  -aunque  al barco lo sigan llevando  hacia las rompientes.

Para la  lógica que tienen las tormentas, la regla de oro náutica para soportarlas será preferiblemente contar  con un buen pronóstico y –en lo posible-  “tratar de evitarla”. Si hemos sido sorprendidos por  la tempestad cuando ya estábamos navegando, no habrá mas remedio que “tratar de aguantarla” pero “sin hacer agua” (o hacer la menor cantidad para no hundirnos) . Para ello es necesario  además un buen piloto que fije el rumbo seguro hacia donde nos lleve, también,  un buen barco en el que se pueda confiar incondicionalmente por su calidad constructiva  con un equipo de bombeo  para superar tales emergencias  que sirva a los imprescindibles, necesarios y fundamentales fines de  “achicar”.

 Viendo las condiciones de la Argentina actual  y los pilotos que nos tocaron para conducirla en el viaje, podremos intuir, que: 

a)      No fueron tan  previsores para evitar la tormenta ; o:

b)      No fueron buenos pilotos para acertar el rumbo correcto -a pesar de los pronósticos disponibles-

Sobre estas cuestiones  de evitar tormentas sabe mucho Jorge Mileo y lo cuenta  claramente en su libro del cruce del Atlántico; allí  nos narra sobre una  tormenta que según el  pronóstico meteorológico debía durar solo tres días... y duró mas de quince.

Al ser las tormentas  impredecibles en duración según sea el rumbo que se decida tomar para eludirlas y, mucho mas complicadas cuando ni siquiera hay pronóstico de evolución en el  futuro; habrá que prestar mucha atención para saber a quién vamos a confiarle el timón  de nuestro barco-país ,dejando de lado el  canto de las sirenas y el cuento de los pilotos expertos resbalando detrás de un tapón de cera puesto ex profeso en nuestros oídos – tal como  hizo Homero el navegante de la mitología griega para llegar a buen puerto.

Decíamos anteriormente  que si “sale mas de lo que entra”, el final será incierto. Esto en economía es decir simplemente y sin eufemismos: “déficit”. En una economía sana “hay que evitar el déficit para no hundirse”.

Perdemos perspectiva si no vemos y comparamos los recursos disponibles que pueden ponerse en juego para revertir la situación deficitaria actual. Estamos solo en medio de una crisis  económica y no debe ser una crisis de ideas que nos imposibilite  superarla.

Si a 37 millones de argentinos nos espanta,  hasta casi hacernos bajar los brazos,   recordarnos una deuda externa de casi 133.000 millones de dólares;  solo tendremos que confiar en nuestras fuerzas para salir del atolladero de la inacción y comparar con este valor las siguientes cifras para levantar el ánimo:

Hace unos meses atrás un grupo de inversores alemanes adquirió el 58% del paquete accionario de la empresa  finlandesa  Nokia de telefonía celular (con  44.000 empleados)  en  la friolera de 248.000 millones de dólares.

En enero del 2001 América Online adquirió a  Time Warner valuada en 106.200 millones de dólares. Recientemente el laboratorio Pfizer (productor del Viagra) compró al laboratorio Pharmacia en 60.000 millones de dólares.

Vemos claramente por donde pasa el éxito o el fracaso de una sociedad y por donde pasa el éxito de la clase de conductores que ponemos al timón.. IMAGINACIÓN  Y CONOCIMIENTOS

Corresponde preguntarnos ahora con autocrítica: ¡ Que nos pasó a los argentinos! ¿Dónde estaba nuestra eficiencia?.  No hemos sido capaces de  poder generar mas riquezas para un  mundo tan demandante de bienes o servicios  y evitar a la vez misma vez los tremendos  drenajes  que nos hundían. Hasta donde defendimos con eficiencia y soportamos sin quejarnos la ineficiencia de los conductores políticos, económicos o sindicales circunstanciales.

Pueden 37 millones de argentinos generar menos riquezas o activos que 40.000 finlandeses rodeados de hielo ó de 250 científicos aplicados al estudio de las disfunciones sexuales ?

Pero si promocionamos políticos con la imaginación de bivalvos, que solo permanecen pegados al fondo  en las entrañas del poder,  todas las encuestas seguirán  reflejando , desesperación, desolación y desocupación.

Aún sin contar con una estadística seria puedo asegurar que la gran  mayoría de los argentinos entienden sin ser economistas, que la solución real a este problema  pasa por expandir la ecuación PRODUCCIÓN –PODER ADQUISITIVO- CONSUMO. Como se hace en cualquier lugar del planeta cuento enfrentas estos problemas

Ningún político quiere entender que ,todos los beneficiados con los planes sociales de emergencia quieren fundamentalmente TRABAJAR en lugar de recibir diatribas condicionantes. Todos ellos saben claramente a que nivel de consumo aspiran como personas  y;  a que nivel real de supervivencia los condenan cuando los cuentan solamente como a votos.

Si tuviese que hacer una conclusión pretenciosa y una  síntesis rápida de una de las causas fundamentales  que nos  llevaron a la actual situación de inundación  diría que se debe  a la burocracia excesiva en todos los sectores ó, a los “sellos de goma”(si se me permite un eufemismo simplificado). Una cosa bien distinta - en cualquier economía en crisis -que necesita irreversiblemente trabajar y crecer para no hundirse- es  tener un servidor público con una pala, escoba o balde en la mano, a tenerlo sentado detrás de un escritorio esgrimiendo un sello de goma burocrático paralizante y,  muy costoso para toda  sociedad que necesita de trabajo concreto como remedio indispensable. ¿ Será  acaso que un sello pesa menos que una pala o un balde.? 

Y a propósito de “balde” y para no seguir navegando al garete con nuestra introducción:  Hablaremos ahora de su importancia como   primer elemento en la  lógica de “seguridad náutica” que debemos disponer abordo; lógica esta  que  es menos polémica  y mas concreta de definir que la “seguridad económica”.

Tengamos bien presente  cuando pensemos en la  seguridad de los  equipos necesarios instalados abordo al refrán que reza: “a seguro lo llevaron preso” Todo será poco a la hora de la emergencia. Es por eso que debemos obligarnos a hacer un análisis detallado de los equipos o elementos a los que poder echar mano cuando el barco se esté inundando.

Por su aplicación indispensable para evitar que el barco se hunda  y ayudar al achique  en cualquier situación, comenzaremos por el mas simple de los elementos que habrá que disponer abordo:

 

EL BALDE

Este elemento fundamental   requiere para su utilización nada mas que la voluntad de los tripulantes. Con un tamaño  promedio de unos 10 litros en los baldes  chicos y 20 litros en los mas grandes, su capacidad volumétrica para evitar un naufragio se mide en el número de veces por minuto que se repita la operación  física de sumergirlo, levantarlo y arrojar su contenido por la borda.

Como las leyes de la  física  indican que el producto de la fuerza  física aplicada en  el traslado del  balde con agua (carga) a lo largo de la distancia ( medido desde la sentina hasta la borda) se llama trabajo; vemos de nuevo y con lógica matemática que:  para evitar el naufragio “hace falta realizar trabajo”. Cualquier coincidencia entonces  que encuentre el lector con este planteo de la Física para  evitar el naufragio del país   en la interpretación económica de este fenómeno, será pura coincidencia. Corresponde recordar que históricamente las soluciones económicas aplicadas a las pandemias o fiebres políticas recurrentes , han sido casi siempre “en balde” y no “con el balde”. Suena parecido pero no es lo mismo.

Normalmente el balde  funciona como achicador, mucho mas eficientemente cuando su operador registra los mayores índices en la curva  Miedo- Terror-Pánico (medido en pulsaciones ). Allí se registrará consecuentemente el mayor volumen de agua achicado.

El balde tiene la inigualable ventaja de no necesitar de batería, ni lo afecta la escora en su funcionamiento. Los mejores no son precisamente los baldes livianos seriados en plástico con asas  también de plástico (que duran lo que se  tarde en lanzarlos por la borda  para recoger un poco de agua.)  Me inclino por recomendar  a los baldes utilizados en albañilería  con cuerpo de goma y asa  construida en  barra de acero  inoxidable.

Es además un elemento “multiuso” con otras muchas  aplicaciones abordo: contenedor, ancla de mar, receptáculo para pesca, colector de agua de lluvia, pileta de lavado de enseres domésticos , eficiente lavarropas (adicionándole una simple sopapa de goma  montada en el extremo de un palo de escoba), ducha en tiempo de verano y/o maxi pomo en época de festejos de  carnaval.  Cumple hasta con  las mas indispensables funciones  de ser “muleto” del  WC.  Nada impedirá   que por sus imprescindibles aplicaciones, se  pueda contar con mas de uno (por las dudas) abordo.  El mejor honor  náutico que  he visto rendirle al modesto balde es el de adosarle a la  manija una prolija rabiza  trenzada   que oficie de antideslizante para la mano mojada del usuario,  rematada en su extremo en una decorativa   borla .

                       

UNA BOMBA EN LA  SENTINA

Cuando estamos con los nervios de punta y sentimos esta frase se nos detiene el corazón. Pero  abordo el corazón se detiene cuando se atasca o se rompe la bomba de achique eléctrica. Es recomendable llevar siempre otra bomba como repuesto, lista para ser montada.  Se consiguen en el mercado bombas de distintas capacidades de achique, debiendo recordar que el volumen de agua que la bomba es capaz de sacar depende de la altura de la descarga respecto a la posición de la bomba en la sentina y, a que la tensión eléctrica de alimentación  se mantenga constante (sea en 12 o 24 voltios la instalación disponible) . Nunca se debe reducir el diámetro de la manguera de descarga por debajo del diámetro que tenga  en  su descarga el cuerpo de la bomba, esto produce  contrapresión y baja del rendimiento. La  capacidad de achique horario versus la altura manométrica de descarga  está indicado en el manual o folleto de fabricación.  Habrá que dedicar un  instante en calcular la bomba de sentina sumergible necesaria que mas se  adapte al tamaño de nuestro barco. Siempre habrá  que mantener limpio de hebras, pelos o hilos  el filtro o rejilla perimetral que protege al rotor de aspiración  de la misma, porque estos son los enemigos mas indicados para atorarla. Recomiendo indicar la posición  “encendida” de la bomba por medio de un lets luminoso en el tablero eléctrico pues  su  posición  remota en el sumidero de la sentina , es muy difícil  detectar su funcionamiento a través del  suave sonido de su motor eléctrico. Es bastante común ver bombas “quemadas” por funcionar  horas y horas “en seco”. La figura Nº1 muestra los elementos constitutivos de una buena instalación de la bomba sumergible de achique.

La bomba eléctrica  de achique ( denominada bomba de achique “principal” )  tiene un inconveniente necesario resaltar que se opone a su confiabilidad: El rendimiento depende del estado de carga en que se encuentre  la/s baterías. Es por esto que habrá que visualizar de antemano  y no en una emergencia, cuales sean los equipos sustitutos  que dispondremos para su reemplazo en caso de fallo ó;  estudiar los diagramas alternativos disponibles para poder seguir achicando en caso de  una falla irreparable  de la misma. No estará demás contar con otra bomba de repuesto para su reemplazo, cuando las baterías no sean las que fallen. Pero que si hay una gran inundación y las baterías no son blindadas habrá que disponer de otra  solución para achicar. ¿Cuál es?

 

EL MOTOR 

Técnicamente llamado “gran achique “  lo constituye el mismo motor interno del yate.  Los motores marinos requieren para funcionar eficientemente  un sistema de enfriamiento de agua “abierto”, cuya bomba de circulación está acoplada mecánicamente (engranajes o poleas) a partes rotantes del mismo motor.  Este esquema  se mantendrá aun en el caso que el motor tenga un circuito cerrado de enfriamiento, pues el agua de este circuito cerrado está enfriada  a través de intercambiadores de calor  (del tipo de casco y tubos o del tipo de placas) por la circulación de agua de mar que se aspira a través de una bomba  llamada “de agua dura” o “agua de mar”, que la impulsa a través de los intercambiadores   de calor otra vez al mar .

En caso de una inundación mayor, donde peligre la seguridad del barco por el volumen de agua que ingresa  se podrá disponer convenientemente la aspiración (con filtro)   de esta bomba de circulación de agua  de mar del motor, para achicar la inundación (ver Figura Nº2). Tendremos la certeza  que el barco pueda llegar navegando  a un lugar seguro donde proceder a su izado a tierra y  reparación. El motor propulsor funcionará y no se dañará porque reemplazará con agua de la sentina inundada, al agua de mar que antes aspiraba a través de: una toma de mar con rejilla válvula de obturación y filtro de agua de mar dispuesto en la obra viva o carena del yate. Tan simple,  tan económica y segura será diseñar esta alternativa y dejarla “durmiendo” para el caso de necesitarla en una emergencia mayor.

 

El WC 

Otro achique “muleto” lo constituye la aspiración de agua limpia de mar de la  bomba  adosada en los WC de circuito abierto. Si cerramos previamente la válvula de ingreso de agua de mar al WC,  podrá disponerse una línea volante de manguera  de ¾”  de pulgada de diámetro hasta la sentina (manguera con espiral para evitar estrechamiento y corte del flujo del agua aspirada). Es recomendable disponer  un filtro canasta en su extremo de aspiración  para evitar de atorarla con residuos. En la Fig.Nº 3 se indica una forma de utilización de esta instalación.

 

BOMBAS DE AGUA DULCE

Las mas simples de las bombas utilizadas abordo para los circuitos de agua dulce instalados son las bombas de accionamiento a pedal que alimentan los lavatorios o piletas de cocina. Si bien no son bombas de un gran caudal podemos decir a favor de ellas que son de cómodo accionamiento (a pedal) y que no requieren de alimentación eléctrica para su funcionamiento. La  Fig. Nº 4 nos indica una forma sencilla de utilizar también estas bombas “accesorias” en el caso extremo de inutilización de otros elementos  principales de achique.

 

BOMBA MANUAL DE ACHIQUE (Exigida por  reglamentación de  P.N.A.) 

Estas bombas del tipo de diafragma de doble acción (aspira y expele) o del tipo a pistón y  émbolo.  Son accionadas manualmente por medio de una palanca  construida con un tubo con un manillar en su extremo. Normalmente esta manija se  desmonta para no molestar en su ubicación, como sucedería si estuviese  permanentemente instalado en el  cuerpo de la bomba. La posición para la instalación de esta bomba debe ser cuidadosamente estudiada ya que será el instrumento fundamental para el achique aun en una condición límite de escora y  asiento del barco inundado. Algunos diseñadores la disponen junto a la caña, para que pueda ser accionada por el mismo timonel (en caso que sea único tripulante). Siempre su descarga estará en una posición “bien alta” respecto a la línea de flotación normal en previsión a una situación de inundación extrema. Lo crítico para esta bomba  será (aunque parezca  nimio) entonces  perder la manija  o  palanca  desmontable. Un buen equipo debería contar con una manija de repuesto y algunos diafragmas de goma para reemplazo en caso de rotura de estos (ya que este fallo la inutiliza totalmente). En alguna ocasión he tenido que reemplazar diafragmas de goma rotos  con diafragmas construidos ad-oc con goma de cámara de camión  como solución sencilla y no sofisticada, en lugares donde no contamos con repuestos originales para la bomba instalada. Ver Fig. Nº5 

 

MOTOBOMBA PORTÁTIL DE ACHIQUE 

 Hace algunos años aparecieron en el mercado  excelentes bombas centrífugas accionadas por pequeños motores a explosión de dos tiempos refrigerados a aire motores similares a los instalados en generadores portátiles de electricidad. Destinadas conceptualmente para distintos usos como riego artificial o para vaciado de piletas de natación , su utilización como sistema de “gran achique” adicional al disponible y fijo instalado abordo, la vuelve un factor de máxima seguridad para quienes ponen cientos de millas entre la costa y el barco. Están fabricadas en  diferentes capacidades , son portátiles y muy livianas.    Aún las mas pequeñas poseen un rendimiento volumétrico excepcional. Tienen un motor de accionamiento alimentado a nafta y aceite (con tanque incorporado al estilo de los motores fuera de borda). El funcionamiento solo podrá hacerse sobre la cubierta o el  cockpit en el exterior,  para permitir ventilar los gases de escape y poder refrigerar su cuerpo a través del viento circundante. Las líneas de aspiración y descarga serán del tipo “volantes” , esto es que son instaladas en el mismo momento que se la  utilice. Tendrán que estar previamente bien calculadas las longitudes que requerirá su instalación en el barco. La línea o manguera de aspiración será  con nervio interior para evitar su aplastamiento por succión. En este extremo de aspiración  deberá disponerse de una válvula de retención para asegurar permanentemente una columna de agua “bien cebada” que garantice la vena líquida (hampa de aspiración) primordial para la eficiencia de cualquier bomba centrífuga. La línea de descarga podrá ser instalada con  una manguera (manga  o cinta ) similar  a las de incendio convencionales. Al ser del tipo cinta  son mas fáciles de estibar aunque sea de gran longitud , el agua la infla por  tener  siempre presión positiva en la  descarga.

Aunque no se ha difundido mayormente su uso,  si  podemos contar con este tipo de equipo abordo podremos garantizar  la flotabilidad del barco ante casi cualquier situación de inundación extrema. No olvidar en este caso de llevar bien estibado y a resguardo con bidones adecuados, el combustible liviano (nafta)  para su accionamiento. Ver Fig. Nº 6

  

ELECTROBOMBA SUMERGIDA

(Con esta opción ya tenemos superavit)

Si abordo se contara con un generador de electricidad de 220 voltios corriente alternada de los del tipo fijo o portátil será factible llevar convenientemente estivada una bomba eléctrica sumergible de gran capacidad. Estas bombas contrariamente a las de bajo voltaje (12 o 24 VCC)   que  están instaladas comúnmente en la sentina, poseen una capacidad volumétrica de achique realmente muy importante. Son fabricadas para achicar en breve tiempo piscinas o recintos muy grandes  inundados  o;  para ser usadas en riego artificial  o como bomba de pozo . Son las mas usadas por lo compacto de los motores eléctricos directamente acoplados a los  impulsores que realizan la succión. Este tipo de bomba es  el  accesorio portátil  adecuado  para convertir al  barco prácticamente en una embarcación   de rescate;  para combatir incendios a distancia en otras embarcaciones o instalaciones de puerto. Ver Fig. Nº7

 

Como corolario y conociendo de antemano la capacidad intelectual de los argentinos quiero recordar lo que decía el mas desarrollado de los cerebros del siglo XX Albert Einstein:  “En los momentos de crisis  la imaginación es más importante que el conocimiento”.

Solo estamos en crisis económica y eso no nos debe obligar necesariamente  a entrar en crisis de ideas o imaginación  para  poder encontrar soluciones. Argentina es mucho mas que una crisis circunstancial por grave que ella sea.  Con todos los elementos que disponemos para evitar hundirnos  debemos tratar de dar ánimo para seguir con el barco a flote y  no  asustarnos o ahogarnos en un vaso de agua. Cuidemos mucho en el futuro próximo  saber realmente la capacidad  y talento  de  quién pondremos al timón.  Hasta el temporal mas fuerte tiene un instante final. “No hay tiento que no se corte  ni tiempo que no se acabe”  nos simplificó  maravillosamente  Martín Fierro.

 

Ing. Naval Roberto R. Alonso 

 

  

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