SIGUIENDO LAS REGLAS  PARA EL MONTAJE Y LA  FIJACIÓN DE LOS QUILLOTES

Si hay un tema álgido para la seguridad de los veleros es la forma en que son fijados los quillotes. Es obvio remarcar que se le debe prestar la mayor atención al ajuste y calidad de la mano de obra que realiza el mismo montaje y a todas  las piezas y materiales que lo componen.. Particularmente en los cascos de PRFV  es donde se debe poner el mayor énfasis al diseñar  la unión ya que cualquier descuido en su factura , elaboración , montaje y/o recorrido posterior mal hecho puede terminar- al soltarse el quillote - con el barco puesto de galera. 

Vamos a recordar algunas de las  pautas que los Registros de Clasificación aconsejan seguir  para poder navegar tranquilos. Descontamos y se sobreentiende que estos apéndices colgantes del casco destinados a proveer  estabilidad y evitar la deriva en ningún caso estarán diseñados para chocar , varar o soportar una zapateada sobre un bajo fondo. Lo referido entonces   indica sobre las buenas reglas del arte constructivo y de diseño  naval a tener en cuenta para tener una unión adecuada que permita soportar los esfuerzos que imponga la navegación a vela y con escora.

Los clasificadores empiezan por definir la forma mas simple que debe cumplirse para lastrar un barco a vela  como se hacía inicialmente en los  veleros antiguos, con la colocación de lastre interno. Para esta situación  la primera recomendación  es: que en ningún caso el lastre interno puede permanecer suelto. Mucho cuidado con esto pues unos enormes pesos colocado en la sentina pueden parecer muy firmes con el barco quieto y será un verdadero infierno con proyectiles mortales volando por el interior del barco cuando empieza el mambo.

En la zona de fijación del lastre interno , el casco deberá tener suficiente espesor y refuerzos para soportar adecuadamente el peso apoyado. Los cálculos del laminado en esta zona deberán ser presentados a consideración del registro y recomiendan finalmente que el casco en la zona de apoyo   sea convenientemente pintado antes de colocar los bloques del lastre interno. Como vemos este caso se expresa en un resumen muy fácil de recordar.

Cuando el lastre es externo (al que con un argentinismo lo denominamos “quillote”) la cosa es mas complicada, pues hay que tener recaudos en la estructuración del casco en la zona de fijación del quillote. El espesor del laminado no debe ser menor al doble del que tenga el fondo en las  zonas aledañas y deberá tener refuerzos de grilla con planeros del mayor ancho que permita  transmitir  y distribuir las carga que impone el par o momento que produce sobre el área de fijación este apéndice externo.

Los tornillos de fijación que están  incorporados a la masa fundida en el quillote (fundición, plomo o cemento) serán de calidad inoxidable aptos para resistir en agua de mar sin oxidarse (recordemos que es mejor calidad  el inoxidable AISI 316 que la calidad 304 que es un material un poco mas económico ). El material de las tuercas, arandelas y placas de refuerzo deben ser de calidad similar y nunca de otro material que puedan producir corrientes galvánicas y por ende oxidación y desgaste. Los filetes constitutivos torneados deben tener una raíz en el núcleo moderadamente redondeada para evitar inicio de fracturas. Cuando los quillotes son muy grandes será aconsejable plantear filetes de corte cuadrado con vértices redondeados.

Las reglas recomiendan que las tuercas de apriete sean instaladas en forma de ser fácilmente inspeccionadas y removidas  en caso de necesidad.

Un  sellador de la mejor calidad deberá ser empleado para evitar el ingreso de agua por el orificio de fijación que se le  practique al casco. Este sellador deberá permanecer elástico y flexible para soportar las cargas alternadas de tracción o compresión al navegar (cuando se cambia de amura)

En  todos los casos se evitará definir una geometría línea de corte perfecta alineando los bulones de anclaje del quillote . Esto es particularmente significativo cuando  los tornillos estén muy juntos en un área pequeña de contacto entre el quillote y el casco como es el caso de barcos modernos de regata  que están  extremadamente exigidos. Para estos casos un particular análisis de los materiales empleados será la base de seguridad y aprobación.

 

ALGUNOS PARAMETROS QUE ENTRAN EN EL CALCULO DE LOS TORNILLOS DE UNION DEL QUILLOTE CON EL CASCO

Reproducimos a continuación la nomenclatura que emplea el Bureau Véritas (Registro de Clasificación francés) para el cálculo dimensional del diámetro de los tornillos de fijación de la quilla de lastre externa (quillote).

Wo =  masa en toneladas del quillote o quilla externa de lastre

Dg =  Distancia vertical en milímetros desde el centro de gravedad del quillote hasta el    plano horizontal  del mismo donde están los bulones de fijación al laminado del casco.

Re=  resistencia a la rotura del material constitutivo de los bulones en N/mm2

Σ bi = Sumatoria de las distancias , en milímetros, de cada tornillo desde el centro del mismo hasta el borde exterior de la quilla de lastre (quillote) en la cara opuesta, considerándose los de una sola banda solamente y los que estén sobre la línea central (o mejor llamada línea de crujía.)

Θ = Tornillos que se consideran para el cálculo de  Σ bi (ver dibujos adjuntos)

El diámetro nominal de los tornillos de fijación del quillote, en milímetros (diámetro que nunca deben ser inferiores a 10 mm), surge de la siguiente fórmula

 

Db   Db = 160 (  Wo x Dg / Re x  Σ bi)o,5    

 

Este ejercicio de cálculo puede ser resuelto fácilmente con un poco de paciencia al tomar mediciones en los planos o en el mismo barco y con auxilio de una calculadora   para elevar los términos entre paréntesis , que son simples multiplicaciones y cocientes , elevando su resultado a la potencia  0,5 .

 

Ing. Naval Roberto R. Alonso

 

  

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