LOS CLIPPERS DEL TE

La carrera del té: Cutty Sark vs. Thermopylae

 

por Martín U. Alonso

 

En los comienzos de los 1870´s, el clipper Thermopylae ostentaba la cinta azul, el símbolo de la victoria en las increíbles carreras del té, que enfrentaban a estos grandes barcos por la mitad de los océanos del mundo.

Pero luego llego Cutty Sark, construido especialmente para batir a Thermopylae, y en 1872 los dos barcos se enfrentaron por primera y única vez.

 

Antes de que la propulsión a vapor cambiara las modalidades de la navegación, conducir un barco de carga propulsado a vela era un verdadero arte. En ese arte se conjugaba la habilidad para diseñar líneas afinadas, cascos fuertes y veloces, el calculo del velamen apropiado y la capacidad de un buen capitán para sacarle a su barco el mayor rendimiento bajo las inclemencias del tiempo.

Nunca se dieron estas condiciones mejor combinadas que a mediados del siglo XIX (1850´s) cuando aparecieron los primeros clippers ingleses, veleros de finas líneas y muy veloces, con gran aguante para soportar los climas mas adversos. Y nada mas ingles que estos hermosos barcos para transportar en tiempo mínimo los cargamentos de té procedentes de China para que todos pudieran disfrutar de un puntual “te de las cinco”.

Este famoso “te de las cinco” no solo exigía puntualidad para ser servido, sino que requería la llegada a tiempo de las primeras cajas de te procedentes de cada nueva cosecha china. Esta exigencia de los importadores dio origen a una verdadera carrera anual en la que intervenían todos los clippers dedicados al transporte de té, donde el mas veloz era coronado con la cinta azul del mar, fijaba el precio de mercado y volvía mas rápido a cargar nuevamente a China, por lo que el acontecimiento deportivo tenia por supuesto, una ventaja económica.

Estos barcos ingleses, por lo general eran de construcción mixta de madera y acero, a diferencia de los clippers norteamericanos, que eran todos de madera ya que en los Estados Unidos había una gran reserva forestal, por el contrario en Inglaterra los bosques se habían agotado en las guerras napoleónicas haciendo buques de guerra. Antes de estas bellezas de los mares, existían leyes que solo permitían llevar mercadería inglesa a barcos ingleses, pero sus lentas y pequeñas embarcaciones hacían que sus preciadas cargas llegaran rancias y en mal estado. A raíz de esto en los EEUU se comenzaron a fabricar estos rápidos y livianos clippers en los años 50; la ley de bandera inglesa quedo sin efecto y los barcos norteamericanos dominaron el comercio en Inglaterra. Mas tarde en los 60’s y con la depresión del país del norte, se hizo imposible mantener estos enormes barcos de madera, y es allí donde surge Inglaterra a dominar el comercio en el mar.

 

Cutty Sark

Este clipper de construcción compuesta fue uno de los barcos mas finos botados en el ultimo tiempo del monopolio marítimo del comercio de té por parte de embarcaciones de vela.  Fue mandado a construir por un escocés de nombre John Willis cuyo gran deseo era conquistar el trofeo de la carrera del té y nunca había tenido a disposición una nave con la velocidad necesaria. Construída por un astillero desconocido en Dumbarton, propiedad de Scott & Linton, quienes quebraron mientras la construían, fue finalizada por los hermanos Denny.

Su diseñador, Hercules Linton obtuvo su inspiración de las líneas de The Tweed y poseía casi las mismas dimensiones que su rival a vencer, la Thermopylae.

Su nombre proviene de un poema del poeta escocés Robert Burns titulado “Tam O’Shanter” y se refiere a una leyenda según la cual el granjero Tam, que regresaba a su casa montado en su yegua Maggie, luego de una noche de excesos de alcohol, se topó al pasar frente a una Iglesia rural, con un grupo de brujas danzando en medio de una noche oscura y lluviosa. Todas las brujas poseían un aterrador aspecto, menos una jóven y hermosa que vestía como única prenda una camisa muy corta.

A pesar del estruendoso ruido de los cuernos y otros instrumentos tocados por el Diablo, las brujas alcanzaron a escuchar el galope de la yegua y se lanzaron en su persecución a la luz de los relámpagos. Tam, ferviente creyente en Dios y sabedor de que las brujas no podían atravesar corrientes de agua, lanzo a su Maggie por el puente sobre el río Doon, pero la bruja mas jóven, apodada Nannie por el poeta, que era mucho mas rápida que sus compañeras, alcanzo a tomar a la yegua por la cola antes que cruzara el puente. Las crines de esta quedaron en sus manos y el granjero pudo salvarse de aquella pesadilla.

La figura de Nannie con su brazo izquierdo extendido (en cuya mano los grumetes solían poner un trozo de cabo desflecado y pintado de color gris, imitando una cola de caballo) es el mascaron de proa en la nave, y con ella se quiere simbolizar la rapidez con la que volaba la bruja legendaria.

Y de allí el nombre de Cutty Sark, que significa según Burns en su poema, “Camisa Corta”, haciendo alusión a la prenda que la bella bruja Nannie llevaba puesta aquella noche tormentosa.

El 17 de Junio de 1872, zarpó desde Shanghai con diferencia de una hora de su rival a vencer, la gran Thermopylae, con rumbo a Londres.

Inmediatamente se separaron por los vendavales que las azotaron en las primeras horas de esta memorable regata.

Mientras tanto, en toda Inglaterra y con el espíritu náutico que caracteriza a este pueblo, en los bares y casas de juego, se apostaba dinero a cual de ellas atracaría primero en los muelles londinenses. Había una gran expectativa y la comunidad entera estaba pendiente de los acontecimientos.

Inmediatamente la Cutty Sark comenzó a sacar ventaja y a dejar atrás a la Thermopylae. El 25 de Agosto – 38 días después de su zarpada – al sur de Sudáfrica y en una tormenta que durara una semana, el mar golpeó con fuerza su popa y quitó literalmente el timón de la Cutty. En seis días de tormentas, el Capitán Moodie y su tripulación entusiasta fabricaron un timón de fortuna con las vergas de repuesto. Con su velocidad severamente afectada por su timón de emergencia, el Cutty arribó a Londres el 18 de Octubre de 1872, solamente una semana mas tarde que la Thermopylae.

Un consejo marítimo se reunió e inspeccionó los diarios de bitácora de ambos buques y decidió que, basados en el tiempo navegado en igualdad de condiciones, Cutty Sark había hecho el pasaje mas rápido, dando por ganador al barco capitaneado por Moodie.

Desde ese momento, la Cutty nunca fue vencido en iguales escenarios.

Su carrera como transportista de té es una larga historia, hizo ocho viajes, cuatro desde Shanghai y otros tantos desde Woosung, hasta diversos puertos de Gran Bretaña entre 1870 y 1877, el viaje mas corto le tomó 107 días y el mas largo 122. Su carga promedio era de 1.325.000 libras de té (casi 602.000 kilos) en cajas. Su superficie vélica era de 32.000 pies cuadrados (2976 m2), con los que podía desarrollar 17 a 171/2 nudos de velocidad - bajo el mando del capitán Moodie – quien también marco una singladura de 363 millas (algo mas de 15 nudos de promedio).

Los viajes de la Cutty Sark fueron muy amplios, de Gran Bretaña a China por el cabo de Buena Esperanza, y de regreso por el Pacífico hasta el Cabo de Hornos, que viraba para enfilar por el Atlántico hasta puertos ingleses. La apertura del canal de Suez puso término a tan largos periplos y también a las posibilidades de los barcos de vela para transportar mercaderías, pues los nuevos barcos de vapor entraron a competir en velocidad aprovechando la ruta mas corta y sin estar supeditados a encontrar vientos favorables.

Después de su ultimo viaje llevando té, la Cutty Sark tuvo que hacer de todo: transporto carbón, madera, azúcar de palma, cuernos de bisontes (que apestaban hasta el ultimo rincón), balas de lana y hasta chatarra de hierro, cuyo peso llegó a sumir su línea de flotación por debajo del agua sin afectar su seguridad ni velocidad.

En 1883 transportó lana de Australia siguiendo su antigua ruta, la misma que sir Francis Chichester recorriera con su Gipsy Moth entre 1885 y 1895 tres veces.

En esa misma ruta, por fin pudo vencer a su antiguo rival de la carrera del té, la Thermopylae.

 

Greenwich

En 1922 y con dueños portugueses regresó a Londres para ser reparado en un astillero. Ya reacondicionado y a punto de emprender su viaje a Portugal, pasó por el puerto de Falmouth cuando un veterano marino, el capitán Wilfred Dowman, quien se había enamorado del barco cuando era grumete en 1894 a bordo de otro velero, hizo una oferta de 3750 libras esterlinas para adquirirlo.

La reconstrucción del casco del barco según sus planos originales termino en 1924 y el costo excedió muchas veces lo que se había pagado por el.

Al fallecer el capitán Dowman en 1936, su viuda lo donó a la marina de guerra para entrenamiento de tripulaciones junto con una suma de dinero que asegurara su mantenimiento.

Luego de la Segunda Guerra Mundial, la Escuela de Entrenamiento Náutico decidió reemplazarlo y lo ofreció al Museo Marítimo Nacional como reliquia histórica, pero ciertos obstáculos lo impidieron. No obstante fue llevada a Greenwich y amarrado para que la gente lo visitara, cuando finalmente con el apoyo del príncipe Felipe duque de Edimburgo, se dio el primer paso en la formación de una Sociedad de Conservación del Cutty Sark.

El 25 de Junio de 1957 la reina Isabel II y su marido viajaron a Greenwich para declarar formalmente abierto al público al barco.

En sus bodegas, aun hoy se puede apreciar la colección de recuerdos de sus viajes junto con una exhibición de mascarones de proa considerada la mejor y mas grande en su tipo en todo el mundo, además ha servido como aula para dar lecciones de mar a muchos navegantes deportivos, entre ellos sir Francis Chichester, quien refrescó allí sus conocimientos náuticos antes de emprender sus proezas, y cuyo Gipsy Moth IV se exhibe también a escasos metros de la Cutty.

Vaya el ejemplo para que la comunidad náutica argentina le de un uso mas activo a sus legendarios buques Corbeta Uruguay, Fragata Pte. Sarmiento, entre tantos otros que han servido a la historia marina de nuestro país.

 

Como escribió alguna vez un periodista en el final de otra de las carreras de los clippers, “Cutty Sark primero...el resto, en ningún sitio”, la Cutty es un bello ejemplo de una era en el diseño y construcción de barcos de vela, que marcan nuestro paso como raza humana...el mundo nunca va a ver barcos mas hermosos.

 

Bibliografía:

The Cutty Sark – Last of a Glorious Era, Alan Villiers 1963

The Tea Clippers, David R. MacGregor 1952

Diario La Prensa

 

  

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