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CASCOS DE ACERO - Parte III
Hay por lo tanto dos secuencias en la instalación de la
carpintería interior que deberá respetarse prolijamente: A)
Soporte, colocación y ajuste; B)
Desarme para permitir la colocación de la aislación C) Pintado de las
contracaras de los forros de madera y armado final de los
forros de madera interior. Algunos informes de construcciones económicas
realizadas en Francia, dan
cuenta de la proyección de poliuretano in situ de mayor densidad y el
posterior pegado de alfombras de base sintética contra el poliuretano
aislante. Se minimiza así el trabajo de carpintería. Un consejo básico para atender en las
terminaciones exteriores de un barco acero es, “evitar las malas
juntas”, muy
parecido en su texto al que repetían los padres en nuestra juventud.
En las construcciones de acero significa fundamentalmente él
poder evitar el contacto
entre metales de distinto potencial para evitar las corrientes
galvánicas. Ejemplo:
Los tambuchos, cornamusas, pasacabos
o molinetes de aluminio no deben ser apoyados directamente sobre
contramarco de acero, sino por medio de juntas aislantes y
fijados a través de
tornillos de acero inoxidable que estarán
enfundados en la zona de contacto con el aluminio. La madera y su
gran poder higroscópico
pueden generar zonas de
humedad permanente difíciles de inspeccionar,
que produzcan una
superficie ideal para la oxidación. Si no existiera mas remedio para
solucionar estas áreas de contacto de
bases de madera, se
elegirá como capa de junta impermeabilizante un buen sellador sobre la
base de caucho con siliconas o de
similares propiedades aislantes. f)
Vida útil. Siguiendo
los lineamientos expresados en la construcción la vida útil de un casco de acero es prácticamente
ilimitada. Además en caso de que se verifique
alguna zona de mayor corrosión
o disminución de espesores u orificios o picaduras localizadas
en la obra viva, y sea
procedente su reparación con reemplazo de chapas por sectores. Esta
reparación será la de menor precio en cualquier parte del mundo en que
el trabajo deba realizarse, por ser la
mano de obra y el material de
mayor disponibilidad para la reparación de buques mayores. Se
adapta mejor y más fácilmente
a las reparaciones de emergencia. Se han reportado barcos reparados con
chapas galvanizadas
sobrepuestas con una junta intermedia de lona con pintura sobre la zona
corroída y,
simplemente atornilladas.
El
realizar absurdas economías con
el acero puede resultar a
mediano plazo antieconómico. Un
ejemplo bastante frecuente es el de economizar en el material del lastre
e instalar anchos quillotes muy
necesarios en su volumen cuando se lo rellena con chatarra de acero y
cemento, en lugar de hacerlo con chatarra de
plomo. Esto que resta perfomance
en velocidad al barco y muchas veces provocan falta de estabilidad de
ruta u excesiva tendencia del barco a orzar a pesar de estar bien
balanceados los centros de deriva y
el centro vélico. g)
Seleccionando el Material
y la Mano de Obra para la obra Si
bien el material fue y es muy utilizado por constructores aficionados, es
aconsejable disponer mano de obra de calderería y soldadura realizada
con personal idóneo. El
acero disponible en plaza que mejor se adapta a las necesidades es el
F-24 de Somisa (acero naval
nacional) que deberá ser adquirido
en chapas con el ancho
y largo de fabricación que más se adapte
al aprovechamiento que se haya analizado sobre los planos. Se
evitará la realización de
uniones de chapas dentro de lo posible. Se debe solicitar al proveedor
un certificado del material adquirido y existe siempre la posibilidad a posteriori de realizar con muy bajo costo, los
ensayos del material adquirido (laboratorio
de Ensayos de Materiales de Marina, Instituto Huergo, INTI , etc.etc).
Lo ideal y si el tamaño de
la obra lo justifica (cantidades mínimas de venta)
es realizar la adquisición en una acería de Japón
o Corea, que son los
que tienen mejores precios para el acero naval. Se tomará en tal caso
en cuenta que la entrega por demora por flete marítimo
y despacho a plaza será del
orden de unos 60 días. Con
tal disponibilidad en el mercado, es desaconsejable la utilización de
la denominada “chapa negra”. Ventajas estructurales. Las enormes ventajas que el acero presenta para resistir tensiones y deformaciones (no las cargas puntuales en placas) para barcos de mediano porte pueden resumirse sin entrar en mayores tecnicismos en las tablas que se acompañan. Para hacer más entendibles esos números deberá el lector seguir este simple razonamiento: Un buque tanque de unas 15.000 toneladas de porte de carga, algo así como 24.000 toneladas de desplazamiento en máxima carga y de 156 metros de eslora posee un espesor de 16 mm del enchapado de forro de casco en su sección media (la mas comprometida de la viga buque en la cubierta y el fondo a los esfuerzos de flexión, tracción y compresión alternados que se producen sobre esa viga –buque cuando se encuentra sobre la ola). Esto nos induce a pensar en una aproximación gruesa que; un casco de 15 metros desde el punto de vista de su resistencia estructural solamente, estaría bien cumplido con 1,6 milímetros de espesor de acero. Esto no podrá hacerse de ese pequeño espesor porque sería inadecuado para su laboreo y soldadura (es chapa muy fina), además se debe agregar un margen de desgaste por corrosión durante la vida útil (como lo exigen todos los Registros Clasificadores, no menor a un 10 % del espesor final utilizado, valor este que puede variarse según sea el esquema de protección utilizado en la pintura de la carena). Si observamos que para un yate de la eslora indicada (15 metros) el espesor mínimo de ser utilizado para la obra viva estará entre los 3,25 a 4,7 milímetros, no hace falta ser experto para darse cuenta que estamos frente a una estructura casi tres veces mas sobre dimensionada que aquel enorme petrolero que tomamos de ejemplo, y que nos asusta mucho más por su porte cuando en su proximidad lo cruzamos navegando. Esta
ventaja comparada con otros materiales,
fue en el origen de
la construcción de acero amateur un gran estigma para el acero. Aún
mal construidos (nos referimos a geometría
y prolijidad estructural, concentración de tensiones por mal
diseño de sus componentes estructurales, ej: Falta de continuidad entre
varengas y cuadernas; defectos notables de soldaduras, discontinuidad de
puntales con longitudinales de cubierta etc., etc.) los cascos de acero son enormemente resistentes. Imaginemos
entonces cual será su resistencia si se respetan mínimamente
durante la construcción unas
básicas reglas de alineación
y transmisión de esfuerzos
de los componentes constitutivos y una mano de obra
profesional en todas las soldaduras
utilizadas. Quiere el cliente un palo sobre cubierta...póngalo. Quiere una orza lastrada retráctil....póngala. Quiere un cáncamo para izado en posición estratégica para solventar una eventual emergencia...póngalo. Quiere un casco para poder varar en arena o hielo.....téngalo. Quiere mamparos divisorios verdaderamente estanco que vuelvan a su barco prácticamente insumergible....pídalo. Quiere utilizar un motor propulsor que no se destaque por su capacidad anti vibratoria, sin temer a que su barco se desarme .....póngalo. Quiere un barco que no tenga agua permanentemente en la sentina....exíjalo. Quiere el cliente un cáncamo bien soldado y sobredimensionado que le permita hacer remolque oceánico...pues póngalo. Todo
ello a condición de que su barco sea de acero.
Así tendrá la certeza de
que a partir de entonces Ud. Podrá navegar bien seguro, cada vez mas
lejos, cada vez mejor y con “un amigo de fierro”. Tenga en
cuenta que las primeras que quedarán “encantadas” antes que
usted, serán la brújula y
la pínula. Temas que hoy
se resuelven muy fácilmente con el GPS o el compás electrónico que
nos permiten navegar con
Rv.
h)
Precio de la Construcción.
Todo
lo hasta aquí expresado carecería de sentido si las ventajas que se
expresan para el acero no se viesen también reflejadas en el precio
final de la construcción. Agreguemos
como simple ejemplo que,
el precio de un kit para
la construcción de una buena lata de 40 pies
está hoy en un valor cercano al
40% del valor de plaza de
un barco construido en P.R.F.V. Se
incluye en el kit: Casco,
cubierta, quillote
y su relleno (sin incluir el precio del plomo);
timón con limera y
brazo listo p/instalar mecanismo; línea
de eje montada; base del
motor, landas, pasacabos, catalina de proa, frailes, descargas de
cockpit; carlinga; soportes de muebles interiores; brazolas y
marcos para montar
los tambuchos. Consideremos
entonces además que si,
para el alistamiento de un barco de
igual eslora de PRFV se dispusiera de la misma suma y que, solo
se verificaran algunos ahorros
en la carpintería interior (por estar insinuada desde la misma
construcción metálica) El
valor del barco de acero terminado permitirá un ahorro de un 50% sobre
su par seriado de plástico reforzado. Valor muy significativo a la hora de aspirar con
seguridad a los horizontes
lejanos.
Ing. Naval Roberto R. Alonso
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